Hoy mientras limpiaba me entristecí, la vida ha estado medianamente en paz y muy solitaria. Me puse triste cuando pensé: Ojalá mi mamá hubiera conocido a Ángela, ojalá Ángela aun estuviera aquí, ojalá mamá viviera.
Luego se me pasó, pero también pensé que; ojalá mi papá existiera, que también abuelita siguiera aquí, ojalá la vida hubiera sido más tranquila, de menos abandonos.
Sin tanta gente la vida es más tranquila, pero muy solitaria, bastante solitaria. No he estado triste en meses, solo me pongo triste cuando recuerdo a alguien que ya no está; ni tampoco tan feliz como hace mucho tiempo, solo me pongo feliz cuando recuerdo a alguien que ya no está.
En fin, la vida ha sido esa calma después de un huracán categoría cinco. Pero bueno, diré que estoy feliz, porque estoy en paz.